Cargando página Cargando página
Volver al blog

Cómo mejorar el aspecto de una cicatriz tras una abdominoplastia: caso real con Indiba corporal y masaje drenante

Hoy en día, gracias a la combinación de aparatología avanzada y tratamientos manuales específicos, es posible mejorar visiblemente el aspecto de algunas cicatrices hasta hacer que resulten mucho menos perceptibles. Siempre depende del tipo de cicatriz, del momento en el que se encuentre la piel y de la respuesta de cada persona, pero con un protocolo adecuado se pueden conseguir resultados muy notables.

Un buen ejemplo es este caso real de una clienta que se había realizado una abdominoplastia en febrero y comenzó su tratamiento en Ana Manao en junio. Durante tres meses, trabajamos la zona con un protocolo combinado de 10 sesiones de radiofrecuencia corporal Indiba y 4 masajes estéticos.

Como puede apreciarse en la imagen de antes y después, la cicatriz aparece mucho menos visible, más difuminada y mejor integrada en la piel.

Un protocolo personalizado para mejorar la calidad del tejido

Tras una cirugía como la abdominoplastia, es importante respetar los tiempos de recuperación indicados por el equipo médico y valorar el estado de la zona antes de iniciar cualquier tratamiento estético. La piel ya estaba preparada para trabajar el tejido de forma segura y progresiva.

La radiofrecuencia corporal Indiba ayuda a mejorar la calidad de la piel, la firmeza y la elasticidad del tejido, favoreciendo que la zona tratada se vea más uniforme y con mejor aspecto. En casos postquirúrgicos, además, puede ser una buena aliada para trabajar la textura de la piel y acompañar la evolución natural de la cicatriz.

Por su parte, los masajes estéticos contribuyen a movilizar líquidos, aliviar la sensación de pesadez o tirantez y mejorar el confort corporal. La combinación de ambos tratamientos permitió trabajar no solo la cicatriz, sino también el aspecto general de la zona abdominal, ayudando a que la piel se viera más cuidada y el tejido más flexible.


Resultados tras tres meses de tratamiento

Después de 10 sesiones de Indiba corporal y 4 masajes estéticos, la evolución ha sido muy positiva. La cicatriz se aprecia menos marcada, más suave visualmente y mejor integrada con el tono y la textura de la piel.

Este tipo de resultados no suelen aparecer de una única sesión, sino que se consiguen de manera progresiva, con constancia y con un protocolo adaptado a cada caso. También es importante tener en cuenta que no todas las cicatrices evolucionan igual: influyen el tipo de intervención, el tiempo transcurrido, la calidad de la piel, la inflamación, la retención de líquidos y los hábitos de cada persona.

Por eso, en Ana Manao siempre partimos de una valoración previa, que nos permite analizar la zona, conocer los objetivos de cada persona y seleccionar las técnicas más adecuadas.

 

Cuidar una cicatriz también es cuidar cómo te sientes con tu cuerpo

Después de una intervención corporal, mejorar el aspecto de la piel puede ayudar a recuperar seguridad, comodidad y bienestar. La cicatriz forma parte del proceso, pero también puede trabajarse para que se integre mejor en la piel y resulte menos visible con el paso del tiempo.

Si tienes una cicatriz que te gustaría mejorar o te has realizado una cirugía corporal recientemente, en Ana Manao podemos valorar tu caso y orientarte sobre el protocolo más adecuado para ti.